Me devuelvo un poco, en el 2010, hice un sacrificio muy grande en pos de una meta. Estaba consciente de lo demandado, las pérdidas que iba a sufrir... pero si todo salía como lo había planeado, al final, el esfuerzo valdría la pena. Fue una apuesta muy grande y así inició el 2011, en sus primeros meses, con dudas de si había tomado la decisión más acertada.
Poco después entendí que, esta vez, el asunto no se trataba de mí. Había alguien más que me necesitaba, alguien a quien estimo mucho, así que dejé de llorar y me arremangué.
Sin embargo, no se llega a la catarata sin haber caminado el sendero y la segunda mitad del año repuntó con la entrevista que siempre le había querido hacer a Daniel Janzen (aunque al final no saliera como yo la había previsto), la sorpresa de verme sentada frente a Olav Kjorven (Secretario General Adjunto de la ONU) conversando sobre cambio climático, un tercer lugar bajo el brazo por un artículo que escribí y una beca para asistir a la conferencia anual de periodismo ambiental.
Si fuera poco, me reencontré con una amiga de mares y conocí a una de mis heroínas, Sylvia Earle. En los últimos días, una de las periodistas que más respeto me invitó a escribir sobre lo que más me apasiona.
Para no tratarse de mí, este año me trató muy bien. Aunque estoy orgullosa de los logros, lo que más atesoro son las lecciones aprendidas sobre la paciencia, la fe, la perseverancia y el darme cuenta que aún puedo desprenderme de mí misma en favor de los que quiero.
En mi faceta más personal, esa barca tuvo vientos y corrientes a favor desde el inicio. Me reencontré con los compañeros de la escuela, unos 19 años después de perderles la pista.Conocí a doña Juanita, indígena bribri de Talamanca, y empecé a soñar con jaguares.
Sin dudas, lo mejor de este 2011 está cubierto de pelo y mueve la cola. Rai es la personificación del deseo más profundo que había en mi corazón. Es que yo siempre quise tener un perro y no había tenido oportunidad. Entiéndanme.
¿Qué espero del 2012? Todo y más. Espero que este sea el año en que llegue a la cúspide del sendero y logre internarme en el bosque de mis sueños. Saber que todo este camino recorrido tenía sentido y sentirme abrazada por el campesino de manos toscas.
Mis mejores deseos para uds y que este 2012 sea todo lo que habían soñado :)
En la Europa medieval, un juglar entretenía con sus canciones, acrobacias e historias. Se dice que fueron los grandes propulsores de la lengua española al informar de pueblo en pueblo los grandes acontecimientos. No recitaban sus propios versos, los tomaban prestados y los arreglaban, aunque a veces hacían una excepción y se daban la libertad de empuñar una pluma.
sábado, diciembre 31, 2011
martes, diciembre 13, 2011
El hábito de vestir un abrigo pesado
Es imposible acostumbrarse a la sensación que generan las costuras al tacto con la piel.
Aún no doy con el tipo de material con que está confeccionado y aunque no me queda otra que entrar en esta hechura, tampoco la siento mía.
No sé si esta tela me da frío o calor. Creo que dependiendo del día, me provoca una u otra sensación.
Tampoco entiendo el por qué unos días se siente liviano y otros se percibe como el peso que da la sumatoria de hilos, telas y botones.
En fin, este es el abrigo que tengo en este momento. No me queda de otra. Es este y ya. Ha sido este por los últimos 11 años de mi vida.
Sí, está bien, podrán haber pasado los años, pero hoy tu ausencia se siente como un abrigo pesado que simplemente no me acostumbro a usar.
- A mami, en el aniversario de su partida.
* Gracias Piove por poner en palabras ese sentimiento que me costaba tanto definir.
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