
Ayer, la luna estuvo cerquita del planeta. Quizá lo suficiente para alterar las mareas de este corazón repleto de agua. Incluso, se cubrió la cola de ballena por donde caminé aquel verano. Se cumplió el pronóstico: oleaje fuerte, marea alta.
* La foto pertenece a mi estimado Edward quien la fotografió en febrero anterior. Ayer, la luna lució similar aunque un 7% más grande. A don Ed, le debo un post que un día de estos escribiré ;)
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