martes, noviembre 16, 2010

Buenos Aires, querido

Ni siquiera sé cómo explicarlo. Nunca había estado en sus calles, ni visto a su gente y aún así sabía dónde podía ir a comprar carne, dónde podía encontrar fuego a la medianoche, dónde comerme un helado de puro antojo.

¿Será que estaba haciendo scouting?

Ni siquiera sé cómo explicarlo. Ni yo lo entiendo. Solo sé que mi alma tiene grabado, a manera de recordatorio, un "i was here".

Buenos Aires, querido, prometo volver.

1 comentarios:

La Vida en Rojo dijo...

Que lindo michi
Al rato Iva tenía razón y ese viaje fue producto de sus milagrosos tenis jejeje
Ya verás q pronto regresarás.
Un abrazo amiga